Fundador

 EL AYER: ALFONSO RAMIREZ LINDE.

Nací en Jaén  el día 7 de marzo de 1938. La tragedia – como en ninguna ocasión precedente – estaba ya instalada en España y lo siguió estando durante muchos años después, dejando marcados a todos, pero no por igual. Me tocó estar en el lado de los más  y peor marcados.

 Inicié mis primeros estudios con cinco o seis años y se dieron por concluidos al cumplir los 14  años de edad. No todos los niños que cumplían 14 años y acababan sus estudios primarios, cerraban su etapa de aprender más. Pero esa es otra historia a la no fui convocado.

 Empecé a trabajar en lo que ayer, como hoy, se denomina “servicios administrativos”. Primero como recadero; luego como meritorio o botones, luego como auxiliar, después como oficial…

 En l966 me casé, con una profesora de E.G.B. Tuvimos tres hijos en los primeros años y el cuarto, bastante años después.

 En un momento dado me dije: vale, cuando cumpliste los 14 años, no pudiste seguir estudiando. No fue justo, pero fue necesario. Pues por qué no lo haces ahora. Lo consensué con mi esposa. Y empecé a estudiar, simultaneando, claro está, trabajo y estudios.

 Inicié la carrera de graduado social, como alumno de la Escuela Social de Granada. Superados los tres años de estudio y para la obtención del titulo, terminé la llamada tesina, dirigida por el director de la Escuela Social y Catedrático de la Universidad de Granada,  Antonio Marín. Con la calificación de sobresaliente, obtuve la titulación de graduado social,  y la entonces Caja de Ahorros de Córdoba, me seleccionó para su anual   “Premio Fin de Carrera” con entrega de medalla, diploma y diez mil pesetas. Me colegié como Graduado Social ejerciente en el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Jaén.

 Sin solución de continuidad, me matriculé en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada, a fin de obtener la titulación de licenciado en derecho. Lo logré e incluso completé el ciclo de estudios previo a la preparación para el doctorado.

 Y así, en 1978, previa el agotamiento de los oportunos trámites quedé  incorporado al Colegio de Abogados de Jaén, tras la jura pertinente, en la que fui presentado y apadrinado por Francisco Duro Ortega “HUMANISTA QUE HONRA LA ABOGACIA”, como acertadamente ha aparecido hace unos días en el DIARIO JAEN.  Tras un corto pero muy fructifero aprendizaje en el despacho de Francisco Duro, decidí abrir un bufete profesional bajo la identificación de “RAMIREZ & RAMIREZ, ABOGADOS”.

 Para poder actuar en los Tribunales de Madrid, especialmente TS. y TC, me incorporé al Colegio de Abogados de Madrid.

 Dedicado ya en un todo al ejercicio profesional de la abogacía, especialmente en la rama del derecho penal, he agotado también importantes hitos en mi vida:

 Miembro de la plataforma “PRO UNIVERSIDAD DE JAEN”  en el seno del Instituto de Estudios Giennenses.

Diputado 5º de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados.

Profesor de la Escuela de Practicas del propio Colegio.

Profesor-Tutor de la Facultad de Derecho de la UNED, Centros Asociados de Jaén y de Úbeda

Vocal de la Junta Directiva del “FORO JAEN” DE OPINION Y DEBATE

Presidente de la Hermandad Provincial de Donantes de Sangre.

Asiduo a conferencias, debates, seminarios, unas veces – las más, como oyente – Otras, como ponente.

 Cuando cumplí los 71 años de edad, decidí jubilarme. En la certificación sobre vida laboral que obra en mi poder figura haber trabajado/cotizado, durante 52 años y 5 días. El período de trabajo es algo superior,  pero de los tiempos de recadero, meritorio o botones, no hay constancia.

 El Colegio de Abogados de Jaén cerró mi expediente de abogado ejerciente, concediéndome la Medalla al mérito colegial.  Lo agradecí, con quizás torpes,  pero desde luego sinceras – vaya lo uno por lo otro – palabras. La Medalla, con otras, luce en el mejor lugar del despacho que hoy ya ocupa mi hijo.

 Estoy próximo a cumplir 77 años de edad. Actualmente resido en un bonito pueblo de la costa malagueña. Junto a la playa se me puede ver a diario, siempre con  un libro en la mano y a veces con mi pequeña mascota. Hundo la mirada en el mar y acordándome de Machado, me imagino la barca en la que habré de hacer el último viaje y quiero para entonces, subir a la barca, sí, pero ligero de equipaje, casi desnudo, como los hombres de la mar.

 EL HOY: ALFONSO RAMÓN RAMIREZ RUIZ

 Como ha dicho mi padre en su columna, en el despacho que fue suyo y ahora ocupo yo, está en lugar privilegiado la Medalla al mèrito colegial, que le fue concedida. Y continua y continuará ahí, porque él expresamente me lo pidió en el acto solemne de imposición de Medallas.  Me dijo: que la Medalla esté siempre a tu vista para que ella te haga recordar que si en estrados y por tu profesión el Tribunal te da la venia para intervenir con “el señor abogado tiene la palabra”, lo que más ha de importarte a ti – dijo mi padre – es que fuera de estrados, los magistrados, los compañeros, los clientes, piensen: señor abogado, sí, pero sobre todo, abogado, señor.”  En conseguirlo, estoy.